POR LA CALIDAD DEL AIREEl mejoramiento del aire de Quito es una preocupación constante. Ha motivado la ejecución de varias actividades de control y monitoreo a través de organismos que regulan hacen cumplir las normativas de protección ambiental, principalmente, a nivel vehicular.  |  | | Revisión Vehicular | Revisión Vehicular | En el nivel global los temas relacionados con el ambiente y en particular con la calidad del aire, son relativamente de reciente preocupación y, por ende, los marcos regulatorios también lo son. En Ecuador sucede similar situación. La normativa ambiental empezó a ser promulgada solamente a partir de los años setenta y se ha ido completando y fortificando desde entonces, a través de un proceso que aún requiere de permanente innovación y desarrollo. Teniendo en cuenta esto, la situación del sistema regulatorio dictado durante los últimos años en el Distrito Metropolitano de Quito, presenta un desarrollo que siendo reciente es también notable, puesto que a través de diversas normas jurídicas se ha avanzado en el establecimiento de distintos mecanismos y acciones para controlar la contaminación del aire. La Ley de Régimen para el Distrito Metropolitano de Quito, promulgada en 1993, declarada como orgánica por el Congreso Nacional en 1999, brinda a la Municipalidad un soporte jurídico que le permite dictar toda la normativa propia requerida para facilitar su gestión en todos los órdenes, entre ellos, el ambiental y dentro de éste, el de control de la contaminación atmosférica. Debido a las características y particularidades de todo orden que se presentan y coexisten en la ciudad, el Municipio, sobre la base legal ya anotada, empezó a tomar acciones de previsión y control de la polución del aire. Es por esto que el 6 de diciembre de 2000, el Municipio del Distrito Metropolitano de Quito y el Consejo Nacional de Tránsito y Transporte Terrestres, suscribieron un Convenio de Cooperación Interinstitucional para empezar con controles de emisiones y opacidad a vehículos motorizados en los Centros de Revisión y Control Vehicular.
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En consecuencia con lo anotado, la Corporación Centros de Revisión y Control Vehicular (CORPAIRE), fue creada como una persona jurídica de derecho privado, mediante Acuerdo número 289, de 7 de agosto de 2001, expedido por el Ministerio de Gobierno y Policía. A las dos entidades fundadoras anotadas, se sumaron como miembros del Directorio de la antedicha Corporación: La Dirección Metropolitana Ambiental de Quito, la Dirección Nacional de Tránsito y Transporte Terrestres, la Comandancia General de la Policía Nacional, la Escuela Politécnica Nacional y Fundación Natura. La Corporación Centros de Revisión y Control Vehicular empezó sus actividades en 2002 y se inició la revisión técnica vehicular en Quito desde el año 2003. Desde el plano jurídico, el Concejo Metropolitano de Quito, dictó la Ordenanza Metropolitana 076, publicada en el Suplemento del Registro Oficial N° 733, de 27 de diciembre de 2002, con la que, entre otras cosas, encargó a la entonces Corporación Centros de Revisión y Control Vehicular, la fiscalización y control de los Centros de Revisión en Quito. Más tarde, con oficio 3270, de 25 de noviembre de 2003, el Alcalde Metropolitano de Quito encargó a la Corporación Centros de Revisión y Control Vehicular la administración de la Red Metropolitana de Monitoreo Atmosférico de Quito, decisión que fue ratificada por el Directorio de la Corporación en sesión llevada a cabo el 21 de noviembre de 2003. Como consecuencia de ello, mediante Acuerdo 004 del Ministerio de Gobierno y Policía, expedido el 18 de febrero de 2004, se aprobó la reforma del Estatuto y la reforma de la denominación de la Corporación Centros de Revisión y Control Vehicular a CORPAIRE; incorporando entre sus fines el de la ejecución de las actividades necesarias para el control, monitoreo, simulación y mejora de la calidad del aire en el Distrito Metropolitano de Quito, con el concurso de la Red de Monitoreo Atmosférico, teniendo como antecedente la gestión realizada por el Municipio del Distrito en este campo. El Concejo Metropolitano de Quito ha reformado la ya aludida Ordenanza Metropolitana N° 076 en diversas ocasiones con el fin de perfeccionar el sistema de revisión. Especial mención merecen las codificaciones efectuadas a través de la Ordenanza Metropolitana N° 146, publicada en el Registro Oficial N° 78, de 9 de agosto de 2005 y de la Ordenanza Metropolitana N° 213, publicada en la Edición Especial N° 4 del Registro Oficial de 10 de septiembre de 2007, la que se halla en vigencia a la fecha. En conclusión, se puede afirmar que el Municipio del Distrito Metropolitano de Quito ha tomado desde el año 2000 varias acciones y determinaciones de orden jurídico que lo han encaminado de manera cierta en la creación y adecuación de un marco normativo para el control de la contaminación ambiental y de la polución atmosférica, con el fin de enfrentar los retos que el vertiginoso desarrollo de la urbe le plantea. La red de monitoreo atmosférico
El estado de la Red hasta mediados del 2003
En noviembre de 2002, la Alcaldía encarga a la Empresa del Centro Histórico la creación de la Unidad de la Red de Monitoreo Atmosférico de Quito, UREMAQ, a fin de ponerla en pleno funcionamiento. Posteriormente, como se señaló, pasa a ser manejada por la Corporación de Revisión Vehicular, hoy CORPAIRE. Desde la inauguración oficial de la Red de Monitoreo Atmosférico, en la administración municipal anterior, hasta noviembre de 2002, nunca operó a más del 32% de su capacidad. Los niveles de funcionamiento fueron bajos y sin la calidad requerida, siendo recurrentes en los informes correspondientes, señalamientos como los siguientes: es “importante hacer constar que los datos de muestreo atmosférico recopilados durante este período no son confiables y por tanto no pueden validarse”; Es “imposible hacer una evaluación del estado de la calidad del aire del DMQ porque de las nueve estaciones remotas solamente funcionan tres (el número variaba, pero nunca superaba 3) y dentro de éstas, los analizadores que emiten datos están en constantes alarmas, averías o problemas de calibración, impidiendo una validación de los datos con la confiabilidad requerida”. La Red de Monitoreo Atmosférico desde mediados de 2003 Los trabajos emprendidos por la CORPAIRE han permitido generar los primeros datos confiables de la calidad del aire, desde julio de 2003. Para esto fue necesario emprender en la solución de problemas como la instalación de protecciones eléctricas en estaciones automáticas; conformación del equipo técnico para mantenimiento preventivo y correctivo, operación del centro de control, de laboratorio y tareas de dirección; reparación de equipos averiados; acondicionamiento de cabinas; capacitación, etc. El experto sueco Kjell Ericsson, quien realizó el seguimiento del proyecto desde 1999, en su informe de julio de 2003 señala: “La situación del proyecto a julio de 2003 es considerablemente diferente de las visitas anteriores. No solamente existe una nueva organización sino también logros en términos de situación técnica y resultados de datos validados. Hay datos reales de la calidad del aire y el equipamiento se encuentra en operación normal”. Desde 2004 hasta diciembre de 2007, las estaciones automáticas de monitoreo atmosférico y meteorológico mantienen una colecta de datos válidos superior al 95%, y en el 2007 superior a 97.3%; el centro de control funciona completamente; el laboratorio químico está en plena operación; todo el personal de operación y mantenimiento es nacional y capacitado; el modelo matemático de pronóstico está cumpliendo sus etapas de desarrollo previstas hasta el 2010. Se dispone de un aprovisionamiento de repuestos que permitirá el funcionamiento regular de las estaciones hasta fines de 2009. En la actualidad, CORPAIRE ha generado 3 redes adicionales de monitoreo: de material particulado, de monitoreo pasivo, y de material sedimentable. Junto con la Red Automática, y la Red Meteorológica, conforman el conjunto de 5 redes de monitoreo de la calidad del aire de la ciudad, con un total de 43 puntos de control, manejados íntegramente por CORPAIRE. En la Tabla 1 se detallan los sitios de muestreo de la calidad del aire y su equipamiento, todos en plena operación: Calidad de la información y el acceso a la informaciónComo parte de la evaluación de desempeño, se realizó una auditoría externa a cargo del Director de la Red de Monitoreo Atmosférico de México, que reconoce los avances notables en relación a auditorías anteriores, así como en la instalación del laboratorio de estándares de la red automática, el control de las condiciones de análisis del monitoreo de partículas sedimentables y de material particulado respirable (PM10), así como en la documentación de registros y desarrollo de procedimientos e instrucciones de trabajo y en la verificación y calibración de sensores meteorológicos. En la Tabla 2 se observa el porcentaje de datos colectados válidos en 2007, que alcanza al menos el 97.3%, valor superior al 75% (mínimo recomendado para este tipo de redes).  | | Tabla No. 2 | CORPAIRE mantiene la página web: www.corpaire.org, con datos de la calidad del aire actualizados cada dos horas, tanto crudos, como índices del Índice Quiteño de Calidad del Aire, IQCA, registrados en todas las estaciones automáticas y en todos los contaminantes monitoreados, conforme la recomendación de la Organización Mundial de la Salud. Mensualmente se publican los resultados del monitoreo de la red pasiva y de la red de depósito. También se publican informes semanales de la calidad del aire de Quito. Calidad del aire de QuitoLa calidad del aire ambiente del año 2007 mejoró respecto de la de 2004, en los siguientes porcentajes: monóxido de carbono, 36%; dióxido de azufre, 42%; dióxido de nitrógeno, 22%; ozono troposférico, 17%; y, material particulado respirable, PM10, 42%. El material particulado fino, PM2.5, se mide desde 2005 y su reducción es de 10% (Tabla 3). Hay que destacar que fundamentalmente esto es resultado de la consolidación de la Revisión Técnica Vehicular y de la mejora del diesel automotriz que se vende en Quito.  | | Tabla No. 3 | Monitoreo automático meteorológico y atmosféricoCon personal propio de CORPAIRE, está en operación la Automatización del Laboratorio de Estándares de la Red Automática, y las Calibraciones Automáticas, con lo que se consigue conservar los patrones estándar en condiciones controladas de humedad y temperatura, siguiendo así las recomendaciones internacionales. Adicionalmente, hemos reducido el porcentaje de datos inválidos y es posible reaccionar rápidamente en caso de fallas de un analizador, obteniendo así resultados comparables con los de México y Santiago de Chile. A junio de 2008, CORPAIRE mantiene una red pasiva con 43 puntos de control de óxidos de nitrógeno y azufre, ozono, y benceno, xileno y tolueno (BTX). Se han adquirido los equipos para el monitoreo pasivo de aldehídos y la técnica de análisis está en preparación. CORPAIRE además cuenta con un laboratorio de pesaje con control de temperatura y humedad, balanza y equipos de monitoreo calibrados, lo que permite tener mucha confiabilidad en los datos registrados. Por otra parte, Quito ya realiza la caracterización física de material particulado de hasta 10 micrómetros de diámetro (PM10). Se ha iniciado la caracterización de aniones y cationes, y se está probando la técnica para análisis de plomo, zinc, manganeso y cadmio, conjuntamente con amoníaco, sodio, calcio, magnesio y potasio. Paralelamente, se ha empezado con la cuantificación de metales pesados en material particulado (PM10), en muestras colectadas desde el año 2006. En suma, se ha incrementado el monitoreo de material particulado y se ha optimizado la calidad de los datos reportados. A la fecha se ha completado el segundo año de datos mensuales de polvo sedimentable y pH en 34 puntos del DMQ y se ha empezado con la caracterización de aniones en la porción soluble y la cuantificación de metales pesados en la porción insoluble del material sedimentable. Finalmente, el personal técnico y los laboratorios de CORPAIRE dan soporte a las siguientes redes de monitoreo: pasivo (NO2, SO2 y O3), activo (PM10) y meteorológico de la ciudad de Cuenca; pasivo (NO2, SO2 y BTX) y particulado sedimentable de Riobamba, Guano y Penipe; pasivo (NO2 y SO2) de Santo Domingo de los Tsáchilas; y, pasivo (NO2 y SO2) de Esmeraldas, únicas ciudades que realizan monitoreo atmosférico en el país. Revisión técnica vehicular, reducción de emisiones y de accidentes por causas mecánicasEl Distrito Metropolitano de Quito ha venido experimentando el crecimiento sostenido de su parque vehicular, con una tasa del 7.3% anual, desde el año 2001. Este hecho, sumado a los factores propios de la ciudad, como su topografía, configuración urbana, estrechez vial, ubicación geográfica, altura, idiosincrasia, manejo histórico del transporte público, entre otros, generaron un estado literal de indefensión, en cuanto a accidentalidad vial y contaminación atmosférica. Sistema de Revisión Técnica Vehicular del Distrito Metropolitano de QuitoPara enfrentar esta situación, el acuerdo firmado por el Alcalde Metropolitano de Quito con las autoridades del Consejo Nacional de Tránsito en diciembre de 2001, estableció un nuevo reto: crear un ente técnico especializado que se encargue de llevar adelante los procesos de licitación, contratación, supervisión y control de un sistema integral de revisión técnica vehicular (RTV), además de desarrollar los estudios de un modelo adaptado a la realidad local, que tomara como referente tanto lo realizado a nivel internacional, como las oportunidades existentes del desarrollo tecnológico. A inicios del año 2002, los referentes más importantes en América Latina eran el modelo chileno vigente desde inicios de la década de los 80, junto con el de Ciudad de México, donde se adaptó el modelo californiano. Paralelamente, los avances en integración de estos procesos alcanzados en Buenos Aires, más los desarrollos en Europa, especialmente España, configuraron el marco de referencia sobre el que se sustentó el modelo quiteño, aún a construirse a esa época. Posteriormente, el avance más importante que el modelo quiteño introdujo en la inspección técnica vehicular, fue la total integración informática de los procesos, fundamental para garantizar la inviolabilidad del sistema y su alto grado de resistencia a irregularidades. Este esquema de funcionamiento no era una tarea simple para la época, ni aún para la actualidad, pues implicaba un muy complejo sistema de telecomunicaciones vía microondas (Figura 1), y el desarrollo de programas informáticos absolutamente nuevos, a lo que se sumaba un modelo administrativo de operación de alto grado de complejidad, y la necesidad de que el ente supervisor, CORPAIRE, fuese una organización muy fuerte, con el objeto de que la ciudadanía acepte este nuevo control.  | | Figura No. 1 | Reducción de emisiones y de accidentesA nivel internacional, los sistemas de inspección técnica vehicular han sido entendidos como métodos para lograr que los propietarios den mantenimiento a sus vehículos, para así evitar accidentes por causas mecánicas, y para que sus emisiones no crezcan en forma desmedida. El sistema implantado demostró un nuevo modo de emplear esta herramienta: la gestión del parque vehicular, con la presión para su modernización, y el establecimiento de las características para, en el futuro cercano, contar con un transporte público eficiente y de calidad. Un estudio publicado por CORPAIRE en el año 2004 mostraba evidencias de que se había logrado reducir las emisiones vehiculares en cerca de un 30% en los principales contaminantes emitidos por el parque vehicular: monóxido de carbono e hidrocarburos no combustionados. En el año 2008, en el marco de su rendición de cuentas, CORPAIRE mostró las cifras históricas de los contaminantes presentes en el aire de la capital, monitoreados en forma continua y automática desde el año 2003. Los resultados mostraron una reducción real de los contaminantes emitidos por el parque automotor: monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, material particulado y óxidos de azufre, en valores cercanos a los estimados por el estudio desarrollado en el año 2004, a pesar de que en este quinquenio el parque circulante aumentó de 210.000 a cerca de 340.000 unidades. Una de las principales razones para este importante logro estriba en que el enfoque de la revisión vehicular como mecanismo de gestión de la flota de Quito, ha permitido su acelerada renovación, y ha puesto una muy alta presión sobre los representantes de las marcas automotrices por lograr que los vehículos nuevos emitan cada vez menos, especialmente en el sector de buses de transporte público, sector en el que aún persisten importantes limitaciones derivadas de la mala calidad del diesel, que trae aparejado el uso de tecnologías vehiculares ya obsoletas. Por otra parte, no se ha reportado desde el año 2003 ni un solo accidente de tránsito provocado por fallas mecánicas previsibles en vehículos que han aprobado la Revisión Técnica Vehicular. Se han registrado varios incidentes en vehículos que no aprobaron la revisión porque se detectaron varios desperfectos que constituían importantes riesgos a la seguridad en la circulación. Disminución de las emisiones de vehículos a dieselLa mayor preocupación respecto de las emisiones vehiculares en la ciudad, es la de material particulado, proveniente esencialmente de los vehículos de transporte público, no solo por las consecuencias posibles sobre la salud ciudadana, sino además porque son las únicas visibles de todas las generadas por la flota en circulación, lo que crea una importante presión ciudadana por su reducción y control, y una falsa imagen de que son carros no controlados por la autoridad. A fin de enfrentar este problema ambiental y de salud, CORPAIRE inició en el año 2005 un programa pionero en la región latinoamericana, para evaluar dispositivos reductores de emisiones para vehículos diesel que pudieran ser instalados en la flota de vehículos de transporte público circulantes, reduciendo de este modo en forma sensible sus emisiones. El programa Retrofit (anglicismo empleado para estas estrategias a nivel internacional) consistió en una investigación que duró algo más de dos años. Concluyó a inicios del año 2008, con tres marcas de dispositivos aprobados para su uso en vehículos de transporte público. En la actualidad se está desarrollando el proceso licitatorio para instalar el primer lote de 42 de estos dispositivos en las unidades articuladas del sistema ECOVÍA, proyectándose posteriormente la instalación en los demás vehículos de transporte público, una vez que se evidencie la efectividad de la medida en una flota de escala media.
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