| Introducción
El Municipio del Distrito Metropolitano de Quito declaró de utilidad pública el territorio localizado en la Loma de Guanguiltagua, al norte de la urbe, que es uno de los últimos reductos naturales disponible dentro del valle de Quito. Esta jurisdicción ha permitido desarrollar un proyecto de espacio público recreacional de gran magnitud, que beneficiará a la ciudad y a sus habitantes.
Extensión y límites
El 30 de octubre de 1990, el Ilustre Concejo Municipal, mediante ordenanza 2818 determinó los límites y extensión del parque. El territorio del parque tiene una extensión total aproximada de 571,176 hectáreas a la que se propone incorporar 32 Ha. localizadas frente al lindero nor-oriental, colindantes con el lindero norte del Cementerio Monte Olivo, actualmente separadas del cuerpo principal del parque por la vía Simón Bolívar, convirtiéndose así en uno de los mayores parques urbanos existentes en el mundo.
Altitud
La altura máxima en el parque alcanza una cota de 2.988 .snm., la que sumada a su proximidad a la mitad del mundo, hacen de este territorio un área de temperatura moderad que puede ser disfrutada durante todo el año.
Consolidación de la Propiedad Municipal del Parque
El objetivo prioritario con respecto a las necesidades del parque, era la consolidación del mismo por medio de las expropiaciones de lotes que pertenecían a diferentes propietarios. La Corporación ha avanzado significativamente en este sentido.
El junio del 2002 el Municipio contaba apenas con el 39% de la propiedad del parque, gracias al financiamiento de la Corporación, el Municipio cuenta actualmente con el 80% de la propiedad del Parque. Estos resultados se lograron gracias a las donaciones de los ciudadanos. Para cumplir con este objetivo, la Corporación ha pagado 7,7 millones.

Recuperación Ecológica
Los proyectos a incorporarse en estas áreas evitarán la realización de trabajos cuyo impacto sea negativo para el mantenimiento y fortalecimiento de la vida natural o silvestre de especies vegetales y animales.
De acuerdo al plan maestro del Parque Metropolitano del año 2000 se prevé ejecutar las siguientes intervenciones: un aviario, senderos o chaquiñanes para su recorrido, pequeños puentes colgantes de madera, tarimas de observación de aves, represamientos de agua integrados a propuestas paisajísticas para garantizar un flujo permanente y la conformación de pequeños estanques y caídas de agua.
A su vez se plantea un programa de sustitución de eucaliptos por especies nativas, con el fin de convertirlas en verdaderos jardines botánicos silvestres de especies nativas.
Dichas obras se realizarán una vez que la Corporación, firme el contrato de concesión del parque con el adjudicatario.
Criterios para el manejo del Parque
Un parque-bosque
El conjunto del territorio a intervenirse será tratado como una unidad en la que el concepto parque-bosque sea dominante. De ahí que la propuesta a desarrollarse deba garantizar una fuerte presencia del bosque en el conjunto del proyecto.
Un parque andino
Quito, ciudad andina ubicada a 2.800 msnm., cercana a la mitad del mundo, hecho que histórica, geográfica y culturalmente la convierte en “la ciudad del sol”, hace que la localización del parque en la Loma de Guanguiltagua dote al proyecto de un sólido concepto de identidad geográfica y cultural.
El parque debe considerar y expresar en su vegetación y fauna, elementos propios de su naturaleza. Por lo tanto, se impone un proceso progresivo de sustitución del eucalipto por especies nativas; lo que a su vez permitirá la regeneración de la fauna propia de la serranía.
Un parque respetuoso de la naturaleza del lugar
Las excepcionales características del territorio y el tipo de proyecto a implementarse, obligan a la propuesta a ser extremadamente respetuosa del medio natural. De ahí que, se evitará realizar grandes intervenciones en la topografía del terreno; se cuidarán y mantendrán las quebradas existentes; se adaptarán los proyectos al medio natural, integrando al paisaje las construcciones o intervenciones “duras” requeridas.
Un parque expresión de nuestra cultura
El proyecto reflejará, no sólo la identidad del mismo con el sitio geográfico, sino fundamentalmente nuestra historia y cultura. Lo afirmado supone la incorporación al proyecto de equipamientos culturales, educativos y recreativos.
Un parque democrático
Partiendo del principio de que el parque es un espacio de recreación pública, el proyecto debe lograr soluciones que permitan la accesibilidad al mismo por parte de la población del área urbana y suburbana de Quito.
La localización del proyecto en el límite nororiental de la ciudad, no es un impedimento para que la población del centro, sur y de los valles acceda al parque. Para ello, se plantea resolver la accesibilidad priorizando el uso del transporte público masivo.
Un parque participativo
El proyecto del Parque Metropolitano, no constituye responsabilidad exclusiva del Municipio del Distrito Metropolitano de Quito, sino de toda la colectividad. Es ella quien debe participar, debatir e impulsar este gran proyecto en todas sus etapas.
La apropiación social del proyecto, por parte de la ciudadanía es vital. Para el efecto, se han tomado en cuenta las reivindicaciones o demandas de la ciudadanía, para incorporarlas al programa base; sobre todo aquellas que se ajusten al modelo de parque adoptado y que parten de un proceso de discusión y participación ciudadana.
Por lo tanto, la gestión e implementación del proyecto requiere del concurso y participación sostenida del sector público, social y privado; de lo contrario se corre el riesgo de convertirlo en un enorme “elefante verde” cuyo peso descanse, exclusivamente, sobre las espaldas de la municipalidad. |